2017-06-18

El brillo de la agricultura del PIB


Leo que las autoridades europeas tras un ataque, por tierra, mar y aire, orquestado y protagonizado armónicamente por instituciones y agentes agrarios españoles están dispuestas a modificar su definición de pastos para posibilitar la inclusión de la dehesa y del monte mediterráneo.

Cuentan, los que pasillean por el Parlamento Europeo y de la Comisión Europea, que la aprobación del dictamen sobre el llamado Reglamento Ómnibus sobre la Revisión del actual Marco Financiero Plurianual que afecta a numerosos reglamentos comunitarios, entre ellos los reglamentos relativos a la PAC, supone un paso importante para lograr mejoras en el actual marco regulatorio de la PAC, sin tener que esperar a una reforma de la PAC, que se anuncia para más adelante. Una de estas mejoras necesarias era la inclusión de la dehesa y el monte mediterráneo en la denominación de superficies de pasto permanente. Con esta decisión el ecosistema productivo ganadero del sur de la piel de toro dejará de verse seriamente penalizado por no adaptarse plenamente a la actual definición reglamentaria ya que no es ni superficie predominantemente de gramíneas, ni de forrajes herbáceos.

Pues bien, ya perdonarán mi escepticismo, personal e intransferible, ante semejante cambio de criterio de nuestros mandamases europeos puesto que si tenemos en cuenta que esas mismas autoridades revisan con lupa, mediante satélites que sobrevuelan nuestras cabezas, cualquier mota de sombra que producen los árboles en las ortofotos o te descuentan como superficie de pasto, incluso los pocos metros cuadrados que ocupan las bolas de silo en el borde de la finca. Por todo ello, convendrán conmigo que es difícil pensar que los mismos que nos racanean unos pocos metros por unas bolas aquí y otras sombrás más allá, puedan, sin más, aceptar miles de hectáreas que supondrán la aprobación de dicho criterio.

Idéntico escepticismo se apodera de mis adentros al escuchar el glorioso discurso institucional, liderado por la ministra Isabel García Tejerina quien sacando pecho frente al resto del consejo de ministros y muy especialmente, frente a los adversarios políticos, va como una gallina clueca chuleando con los pomposos datos que ofrecen las estadísticas de exportaciones agroalimentarias. Según el último informe anual emitido por el propio ministerio (correspondiente al año 2015) y que yo haya podido leer, se constata el aumento de los valores exportados por el sector agroalimentario y pesquero, que alcanzaron el pasado año los 44.065 millones de euros (un 7,5% más que el año anterior y logrando ser el 17,6% del conjunto de todas las exportaciones totales, incluso, por encima del automóvil) con lo que en el contexto comunitario, somos los cuartos sólo por detrás de Países Bajos, Alemania y Francia y con los productos frescos, como estandarte, con un aumento interanual del 14%, aumentando la diversificación de destinos y siendo los cítricos, la carne de porcino, el vino, el aceite de oliva y las demás hortalizas y entre los más importados el maíz, las habas de soja, los crustáceos y los moluscos, los productos más exportados.

No es que uno quiera ser aguafiestas ni pesimista recalcitrante pero siendo realista me apena ver que el triunfalismo de los números globales, los números gordos de los informes estadísticos, no cuadran con los números concretos, detallistas y flacos, los números a nivel de explotación agraria, los números a ras de tierra, donde los boyantes números estadísticos esconden, ocultan o tergiversan la realidad del sector productor, bien sea en cítricos (Valencia, por ejemplo, con el mayor número de hectáreas abandonadas), en hortalizas (con toneladas de productos sin recoger o tiradas por falta de rentabilidad) o en leche de vaca con unos precios ínfimos y con los más jóvenes en estampida.

Quizás los números sirvan a alguien para sacar pecho ante sus compañeros de pupitre, quizás nos impidan ver con nitidez que el beneficio generado se lo reparten los eslabones de la transformación, comercialización y distribución, quizás cada vez tienen más peso los números de la agricultura “sin agricultores pero con empleados de la industria” o lo que yo vengo en llamar, la agricultura del PIB.

Puede ser y así será. Ahora bien, por mucho que se alegre Isabel, a mí, el brillo de esos números dorados ni me ciegan ni me consuelan. A mí, lo que verdaderamente me consuela y satisface, es ver a los productores con una sonrisa de oreja a oreja.
Xabier Iraola Agirrezabala


2017-06-11

OCNIs en nuestra galaxia




Habitualmente se utiliza la expresión “el mundo se acaba dos veces al año, el 31 de julio y el 31 de diciembre” refiriéndose a esas dos fatídicas vísperas de fechas clave donde todo pichichi quiere solventar los temas pendientes y se alivia, mentalmente al menos, al comprobar la mesa limpia de papeles tras haber trasladado, vía email o guaxap, nuestro problema a otro. ¡Ahí te va eso que yo me voy de vacatas!

Pues bien, este año creo que la cosa se está complicando porque noto una cierta efervescencia incluso antes de comenzar oficialmente la temporada estival y es por ello que voy a aprovechar la ocasión para hacer una pequeña entresaca y trasladarles unas cuantas cuestiones y reflexiones que me han parecido lo suficientemente interesantes.

Comienzo informándoles que Altzo, pequeño municipio de Tolosaldea, cuenta en adelante con un coqueto espacio, una preciosa borda apegada al caserío Iriarte, para albergar pequeños eventos donde el contacto con la huerta y el amor por el producto propio, además de la privacidad y discreción, serán sus banderas. Es la apuesta personal de mi amiga Pili Zubiarrain (bien acompañada por dos cocineros jóvenes salidos del BCC) por la diversificación y conociéndole, sé que, una vez más, volverá a sacar leche de un palo. ¡Suerte!

Frente a lo recogido del proyecto de Altzo, grande, gigantesco diría yo, es el éxito obtenido por los baserritarras de Eibar, que haberlos haylos, quienes mostrando una unión y fuerza impensables han logrado paralizar un disparatado plan especial para Arrate. Un plan donde el consistorio, intentando justificar una actuación en las cercanías del santuario de Arrate y quizás queriendo redimir penas por tener abandonadas su 20 hectáreas públicas, pretendía hacer la puñeta a los baserritarras integrando aproximadamente 300 hectáreas de terreno, eminentemente, de propiedad privada. Pues bien, la unión de todos los baserritarras y sus familiares ha logrado echar por tierra, temporalmente al menos, los planes municipales con un respaldo, en principio, de la oposición y finalmente, unánime. ¡Enhorabuena!. Todo un ejemplo.

Gigantesco es también el esfuerzo que hacen diversos agentes y colectivos para acercar entre sí el mundo rural y urbanos, un trabajo ingente que requiere de una estrategia amplia, compartida y sostenida en el tiempo para que, entre muchos, podamos lograr que la dos caras de una misma sociedad, la cara rural y la urbana, sean copartícipes de un mismo presente y, esperemos, de un mismo futuro.

En este sentido quisiera apuntar que han lanzado ya la cuarta edición del programa ONGI ETORRI BASERRIRA (¡Bienvenidos al caserío!) que se celebrará los días 7 y 8 de Julio y donde 29 caseríos de Gipuzkoa y Bizkaia abren sus puertas, gratuitamente, para que la gente urbana conozca el día a día de sus familias, su modo de vida y de trabajar y, de paso, conozcan esos pueblitos que, en muchos casos, no saben ni ubicarlos en el mapa. La gente que esté interesada tiene plazo hasta el 30 de Junio para inscribirse por lo que les invito a entrar en www.ongietorribaserrira.eus e inscribirse antes de que se llenen todas las plazas. Por cierto, aún recuerdo el rifirrafe que tuve con una señora de Donostia que se enfadó conmigo al recriminarle no saber dónde estaba Urnieta, situado a 5 minutos de la Bella Easo, y por recordarle que el mundo no acababa en el túnel de Amara. Mi capacidad de sorprenderme ya está colmatada y por ello, pocas cosas me sacan de mis casillas, pero comprenderán que me subleve al constatar que conocemos perfectamente las calles de la City londinense mientras ignoramos donde está Bidania o el bellísimo embalse de Urkulu.

Ahora bien, tan importante o más, es que la gente urbana conozca los modos de vivir y trabajar de los baserritarras y que conozca el proceso de cultivo o manejo del ganado, la gestión de los pastos y bosques para que luego, cuando vaya a comprar sus alimentos a un establecimiento, sepa y recuerde lo que hay detrás de cada pollo, huevos, filete, botella, leche, etc. Cuando alguien pide “yo, muslo” debe, o debiera al menos, saber que el muslo solicitado no es una pieza independiente que se cría aisladamente en el seno de una bandeja sino que es una parte del cuerpo de un animal que es gobernado, alimentado y sacrificado y del cual se sirve, de forma separada, su ansiado muslo. No crean que exagero, hay mucha gente que lo piensa.

El consumidor final, cada vez más urbano, cada vez más alejado del campo donde se producen los alimentos, cada vez más ajeno a las tradiciones culinarias propias de cada tierra, cada vez más convencidos de que cocinar es perder el tiempo y este tipo de consumidor es, así lo apuntan todos los datos, un campo fértil para la industria alimentaria que procesa los alimentos y que nos da proporciona todo tipo de alimentos procesados haga su agosto con la comercialización de esos procesados que algunos estudiosos han venido a llamar OCNI (Objeto Comestible No Identificado) que no es más que un pseudoalimento del que desconocemos su origen, su composición y en definitiva, su alma.

No hace mucho se hablaba de la existencia de OVNIs en nuestra galaxia y ahora, comprobamos, que somos nosotros mismos, los extraterrestres que se alimentan de OCNIs, eso sí, a beneficio de la industria alimentaria (al menos de algunos) y a beneficio de obtener mayor tiempo libre para malgastarlo ante alguna pantalla. Por ello, a lo dicho, déjese de OCNIs, aterrice, ponga los pies en la tierra y acérquese a un caserío. Su mente y su estómago, se lo agradecerán.


Xabier Iraola Agirrezabala

2017-06-04

Insípidos


Dice mi amigo Tomás que él no compra melones hasta mediados del mes de agosto puesto que, reiteradamente, ha comprado hermosos ejemplares cuya belleza externa es, lamentablemente, incapaz de justificar la insipidez de su interior. Algo similar me ocurrió a mí cuando en un mismo acto de compra adquirí diferentes frutas y cuál fue mi sorpresa cuando al ir a comerlas no fui capaz de diferenciar la pera del briñón puesto que ambas eran una insípida fruta servida “al dente”, por no decir, que casi me dejo parte de la dentadura en el intento.

Los productores, y aquellos otros que pululamos por los alrededores, debemos ser conscientes del maltrato que muchas veces se somete al consumidor final ofreciéndoles una fruta y/u hortalizas todavía inmaduras (algo generalizado en aquellas piezas que viajan cientos o miles de kilómetros)  por acceder a nuevos y lejanos mercados, por las prisas de salir los primeros al mercado no tan lejano, pillar el mejor precio y porqué no, cumplir con la demanda de gama por parte de la tienda o supermercado con la que se trabaja.

Dicho lo dicho, no es menos cierto que, este tipo de malas experiencias en los consumidores lo único que logran es que el consumidor, poco a poco, sigilosamente, se vaya alejando de nuestro producto y por ello es necesario que reaccionemos y ofrezcamos los productos en su óptimo punto de maduración y sabor sin mirar tanto a parámetros estéticos que nos llevan a la dictadura de los guapos. Por ello reivindico ¡viva los feos con sabor!

No es fácil, lo sé, vivimos en una sociedad donde las prisas, la comodidad, lo efímero mandan y nos hemos acostumbrado a consumir hortalizas y frutas insípidas, pollos cuya carne de separa del hueso con el mero roce del cuchillo, productos precocinados hechos con sobras, subproductos y todo tipo de añadidos y por ello, es más necesario que nunca que comencemos a sembrar en las edades tempranas para luego poder cosechar en las edades donde cada uno de nosotros decide qué y cómo alimentarse.

En este sentido me llama poderosamente que en Euskadi no haya, al amparo del programa europeo existente, un programa escolar de consumo de frutas, hortalizas y leche donde, impulsado desde el sector productor-elaborador-catering (excelente ocasión para fomentar la cooperación entre cooperativas, empresas agroalimentarias y empresas de catering) en colaboración con la propia administración y el respaldo de las asociaciones de padres-madres, se fomente, en función de la época y del producto que exista en el propio sector, el consumo de nuestras hortalizas, frutas y nuestra leche, quesos, cuajada, yogures, flanes, etc. Soy consciente, antes de que me lo recuerden, de las limitaciones productivas de nuestro sector pero la imposibilidad de abordar el sistema educativo en su totalidad no debiera ser motivo para descartar iniciativas parciales y acotadas en el espacio parejas a la potencialidad del sector, ir abriendo mercado y demanda que asimismo, impulse la entrada de nuevos baserritarras. El fomento del consumo de los productos propios, cercanos, en su temporada más idónea fomentará el reconocimiento del sector primario, de nuestros productos y muy especialmente, el reconocimiento del alto valor de los productos auténticos y excepcionales que producen nuestros baserritarras.

Pero hablando de reconocimiento les tengo que hacer partícipes de dos reconocimientos que me han sobrevolado esta última semana. En primer lugar, a cuento del follón que existe en Navarra con una fallida planta de biogás, sin entrar en arenas de las que seguramente saldría escaldado, tengo que reconocer la habilidad de numerosas ingenierías, consultoras, etc. que han sido capaces de vender motos averiadas a aquellos políticos que juegan con el abundante dinero ajeno, en tanto en cuanto que es de todos, y camelarles para que inviertan en proyectos, más o menos faraónicos, escudándose eso sí, en su validez para el sector primario mientras los profesionales del campo, escépticos, miran a ingenieros y políticos con la misma cara con que la vaca mira al tren. Una vez más, y van unas cuantas, el sector agrario es utilizado por agentes intermediarios (ingenierías, consultorías tecnológicas y energéticas, etc.) para pillar cacho, conocedores, en muchos casos, de la inviabilidad de dichos proyectos sin el sostén público.

Finalmente, mi reconocimiento y creo que este sentimiento es ampliamente compartido por numerosa gente del sector primario, al recientemente fallecido Juan Karlos Zuloaga, una persona buena donde las hubiera, con una sonrisa interminable, veterinario de formación y cuya  vida de servicio público le llevó a servir a su pueblo, Aia, en la alcaldía durante 12 largos años, posteriormente, trabajar en la gerencia de la cooperativa de ganaderos Urkaiko y posteriormente, llevar responsabilidades directivas tanto en Gobierno Vasco como Diputación, eso sí, siempre ligado a su querido sector primario y al mundo rural.

Tal y como decía al principio, los niños habituados al pollo corriente no saben apreciar el buen pollo de caserío, o al menos les cuesta apreciarlo, pues algo similar nos ha ocurrido a nosotros con el excepcional Juan Karlos cuya bondad y valía las valoraremos y reconoceremos, quizás demasiado tarde, cuando comencemos a sentir su ausencia.

Xabier Iraola Agirrezabala

  

2017-05-28

Los caracoles y la innovación



La Ascensión del Señor es la fiesta patronal de mi pueblo, Legorreta, que, eso sí, de forma sui generis, celebra los 3 jueves que antiguamente se decía que lucían más que el sol: jueves santo (actualmente la gente lo celebra camino a su destino vacacional), jueves de la Ascensión y el jueves de Corpus Christi que, en mi pueblo, lo celebramos en sábado para poder despendolarnos a gusto y tener el domingo para reposar.
Pues bien, recibido el programa festivo caigo en la cuenta, un año más, que el programa, salvo cuatro detalles, es idéntico al del año pasado y si me apuran, al de las últimas décadas. Reflexionando sobre la cuestión, caigo en la cuenta, que las fiestas patronales para que alcancen la categoría de tradición deben ser idénticas, mantenidas en el tiempo y repetidas año a año porque es esta característica, su repetición, la que las hace que la gente las asuma como propias, como parte de sus vidas y por ello, toda renovación que supere lo meramente anecdótico, está abocada al fracaso.
En nuestro caso, la festividad del Corpus es particularmente simple y tradicional al constar única y exclusivamente con una merienda popular donde, desde hace un porrón de años, el ayuntamiento sirve vino al pueblo que acude en masa, con sus mesas y sillas, a merendar en familia y/o cuadrilla y son los caracoles el plato tradicional (imagino que pronto vendrá algún iluminado que nos denunciará por maltrato animal y se acabará la tradición). La fiesta en su simpleza es, así lo creo yo al menos, la más sentida por los vecinos y es que este peculiar día es el elegido por todos aquellos legorretarras de nacimiento que viven fuera, para volver, aunque sea por un día al año, al txoko que les vio crecer.
Llama la atención que en la sociedad moderna en que vivimos donde la apelación a la innovación es constante sigan manteniéndose este tipo de costumbres y tradiciones pero creo que este fenómeno, o algo parecido, ocurre también en el campo de la alimentación y la gastronomía donde los vectores de la comodidad y la salud con todas las características y condicionantes que ellos conllevan suponen un enorme reto para aquellas gastronomías, como la nuestra, que casa mal con las prisas y la obsesión por la báscula.
Innovar por innovar, por la imperiosa necesidad de cada cierto tiempo sacar algo al mercado, no vaya a ser que el consumidor se aburra de comer siempre lo mismo, es en mi humilde opinión un craso error en el que no debiéramos caer y por ello, aunque no hay formulas mágicas para el conjunto del sector, debemos ser conscientes que uno de los campos de innovación es aquel cuyo motor sea la vuelta al pasado, a la tradición, a lo auténtico, a los sabores de siempre, esos que todos añoramos, en definitiva, una innovación con retrovisor rescatando del pasado de nuestros antepasados las mejores variedades, técnicas de producción, elaboración, etc. dando respuesta así a una creciente parte de la población que demanda autenticidad.
Es, salvando las distancias, lo que está ocurriendo en este alborotado mundo donde la globalización salvaje y sus consecuencias más terribles nos ponen los pelos de punta y nos hacen aferrarnos a lo cercano, a lo propio y local. Pues bien, en cuestión del comer, mientras observamos los constantes escándalos alimentarios provocados por las macroempresas alimentarias que utilizan productos y subproductos del mundo mundial para empaquetarlos y servírselos a usted en un envase, eso sí, de fácil apertura (los únicos que no conocen el abrefacil deben ser los de los chupachuses de los niños), es en este contexto donde los consumidores, en nuestro caso vascos, optan, cada vez más, por los productos locales, típicos de su zona, que se consumen y elaboran, mayoritariamente, en base a unas recetas y usos tradicionales y que les aportan, además de la calidad inherente a dichos productos, una seguridad y un  plus de identificación en esta época de globalización impersonal e inhumana.
En un mundo globalizado, los humanos necesitamos de señas de identidad que nos anclen a nuestro entorno  más cercano y que, incluso llego a pensar que, den sentido a nuestras propias vidas y es en este contexto donde los alimentos tradicionales, con identidad, con tanto pasado como futuro y que evolucionan e/o innovan, sólo en lo imprescindible, tienen todo el sentido del mundo y con ello, su propia razón de ser y su garantía de futuro.
Por ello, emulando a Trump y su “American first!”, me atrevería a gritar “basque food, first!”.

Xabier Iraola Agirrezabala

2017-05-21

Cabreado




Vuelvo mosqueado de una reunión en la que los ponentes afirman que los vascos bebemos una media de 3 litros de sidra al año, particularmente me mosqueo porque la verdad sea dicha no me cuadran los números y menos aún, si tengo en cuenta que en la cena semanal de mi cuadrilla, nos bebemos una botellita por cabeza. Comento el dato entre mi sanedrín científico y acabamos en uno de nuestros debates post-postre, cómo no, en la conclusión científicamente inapelable que la sociedad actual, la que llamo del pichiglás, anda algo más que despistada y sin saber apreciar lo verdaderamente bueno que nos ofrece nuestra tierra. Por cierto, hablando de cosas sabrosas, el postre de esta semana era una tarta de tiramisú de la pastelería Aizpurua, elaborada por el venezolano vascoparlante Horacio, con la que alcanzamos a tocar con los dedos el mismísimo cielo. ¡ósea, ya saben!.

Igualmente mosqueado, quizás debiera decir cabreado, anda la gente del campo con el tratamiento que recibe de los urbanitas que se acercan al territorio agrícola con esas mismas gafas con las que observa la realidad urbana y que juzgan ciertos hábitos de trabajo y maneras de gestionar sus rebaños y tratar los animales, siempre, bajo sus coordenadas mentales plenamente urbanitas. Pues bien, hace bien poco, hemos conocido el caso de un pastor que acudió acompañado de sus perros en su coche a una finca donde, al parecer, se le habían escapado algunas ovejas al tener caído parte del cierre perimetral y resulta que, la tarea se complicó y alargó más de lo esperado y mientras tanto, unos paseantes que vieron los perros dentro del coche, denunciaron el abandono de dichos perros y así, este pastor fue acusado de maltratar a sus perros, por cierto, sus animales de trabajo en su faceta pastoril. Gracias a Dios, o mejor dicho, al sentido común del juez, dicho pastor fue absuelto pero ello no es óbice para que la alarma generada por dicha denuncia se haya expandido por el sector en su totalidad.

No suficiente con ello, hace unos días, la prensa daba cuenta de la denuncia de unos propietarios de perros, cazadores a más señas, cuyos perros andaban sueltos por el monte (no olvidemos que en las coordenadas mentales de esta gente o similares, el monte es de todos) y ahuyentaron el rebaño de un pastor que, encabronado como es lógico, golpeó a dichos perros y ahora, se enfrenta a una pena de cárcel de siete meses, de la que se libra al no tener antecedentes, y a la inhabilitación de ejercer su oficio por 2 años. Por cierto, penas de cárcel por 3 años y multas económicas son también lo que han pedido para unos ganaderos de vacuno de leche por los daños medioambientales ocasionados por la rotura de un conducto subterráneo de la fosa de purines que provocó una fuga que acabó vertiéndose en el río y provocó la muerte de truchas y cangrejos autóctonos.

Exponiendo algunos de los casos que hemos conocido estos últimos tiempos, no estoy queriendo amparar ningún comportamiento delictivo ni claramente perjudicial para los animales o para el medio ambiente pero convendrán conmigo que es fácilmente comprensible que la gente del campo ande encabronada con dichas actuaciones, tanto de denunciantes como fiscales o jueces, y con que se pidan penas de cárcel, tan alegremente, para unas explotaciones donde la inhabilitación para ejercer su oficio o el encarcelamiento de sus titulares, supone automáticamente el cierre de la explotación familiar.



2017-05-14

El caldito de mi cuñado





Mi hijo es, por lo general, bastante buen comedor pero tengo que reconocer que en asunto de croquetas es bastante tiquismiquis pues sólo come las croquetas de amama (abuela). Mira que lo hemos intentando de las más diversas maneras, pero no hay forma de meterle ni una sola croqueta que no sea elaborada por mi querida suegra y por ello, antes de echarse a la boca cualquier croqueta,  hace la pregunta de rigor, ¿serán de amama, no?

No le ocurre lo mismo a mi cuñado el mayor que, éste también es buen comedor, como suele decirse coloquialmente, con mejor saque que el propio pelotari Titín y es que cuando acude a su refugio riojano es cliente habitual de un bar famoso por su caldito, agárrense los machitos, cuya fórmula mágica no le pertenece al cocinero sino a la multinacional que envasa el caldo en los briks que el establecimiento sirve, eso sí, con esmero y cariño.

Algo similar a lo que ocurría en el anuncio de aquella famosa fabada donde la imagen de una entrañable abuelita era utilizada para engañar a sus comensales que ni por asomo imaginaban que dicha abuelita les servía un fabada de lata como si fuese una fabada artesanal cocinada por ella misma, con paciencia, mimo y cariño durante toda la mañana es algo muy ilustrativo de lo que ocurre, día sí y día también, en nuestros comercios donde abundan los términos casero, artesano, natural, etc. en productos elaborados a escala macroindustrial por potentes empresas agroalimentarias.

Pues bien, este uso y/o abuso, cuyo único fin es generar la confusión del consumidor final, ha sido recientemente denunciada por una organización de consumidores, OCU para más señas, que ha señalado el nombre de 24 empresas que utilizan dichos términos para confundir al comprador y lograr su adquisición valiéndose de la confianza que le generan apelativos como casero, natural, artesano, etc. y reclamando de las autoridades pertinentes que se impulse la oportuna normativa legal para cortar por lo sano este abuso de cuatro empresas que intentan atribuir a sus productos industriales unos atributos que en realidad no tienen.

No sé qué pensarán sobre esta denuncia las industrias directamente señaladas en dicha denuncia y otras muchas que van por el mismo camino pero, para que sean conscientes del negocio que se mueve por estos lares, traerles a colación que recientemente la prensa madrileña destacaba, por ejemplo,la fortaleza del negocio de las “croquetas caseras” bien sea para el consumidor final pero sobre todo para el canal Horeca, ósea, hostelería, restauración y catering, al concitarse factores como la reducción de las dimensiones de los establecimientos (reduciendo la cocina a su mínima expresión), la consiguiente reducción de personal en las cocinas y el que la croqueta se haya alzado al segundo puesto del ranking de pintxos, por detrás de mi amada tortilla de patatas (como diría Belén Esteban, ¡yo por mi tortilla, mato!), como decía, estos factores han impulsado un pujante nicho de negocio donde la vasca Gesalaga Precocinados, que elabora 120.000 croquetas diarias y con 11 millones de euros de facturación en el año 2016, es la reina de la croqueta “casera”.

Desde luego que estas empresas de alimentos “gourmet” aprovechan este suculento nicho de mercado, cumplen su función social y sacian las necesidades tanto de los establecimientos hosteleros como de miles de consumidores que rechazan pasar su tiempo haciendo la masa de la croqueta, haciendo el caldo con las verduras, huesos y carne u otro tipo de alimentos. Desde luego que la elaboración de dichos productos ha mejorado notablemente con innovación tecnológica y mejora de procesos pero, ello no es óbice, para que los elaboradores realmente artesanos y caseros, que haberlos haylos, y particularmente, los consumidores no exijan una normativa estricta sobre etiquetado alimentario, regulando el uso de términos como los mencionados (artesano, casero, familiar, tradicional, etc.) para evitar, en la medida de lo posible, el fraude y engaño a los consumidores y de paso, la urgencia de establecer controles reales y efectivos para asegurar que la publicidad de alimentos y bebidas sea transparente, clara y real.

Les adelanto que la exigencia de estas normativas no es para fastidiar a nadie en particular, sino, para defender a los míos y especialmente, a mi queridísimo cuñado.


Xabier Iraola Agirrezabala


2017-05-07

La dulzura de Puigdemont


Anda soliviantada la caverna madrileña con los constantes sustos que le dan los catalanes, mejor dicho los nacionalistas catalanes, con su insistencialismo sobre el referéndum y así mientras los tertulianos tiran de argumentos incendiarios sobre los males que acarrearía una España rota, va el timorato Mariano, Maricomplejines como le llama el radical Jiménez Losantos, y llega a un acuerdo con los nacionalistas vascos que le hace un siete y revienta las costuras del constreñido traje constitucional.

En un ejercicio de desdoblamiento, los nacionalistas vascos, el PNV, se ha apoderado del seny catalán y aprovechado la debilidad de Mariano para aflojarle la cartera con un magnífico acuerdo sobre el Cupo y de paso, una serie de acuerdos no menores, desatascar otros temas importantes como pueden ser el tratamiento a la Ertzantza, las obras del TAV, la tarifa eléctrica de la industria, plataformas logísticas en Jundiz y Lezo, obras ferroviarias como la supresión de pasos a nivel, variante supersur y en Ordizia, etc. El acuerdo ha dejado satisfechos a ambos protagonistas y ahora sólo falta que los extremos de ambas partes, las respectivas cavernas, se caigan del guindo y se den cuenta que ni el acuerdo del Cupo, por muy beneficioso que sea para Euskadi, supone ningún perjuicio para otros, ni que dicho acuerdo, para la caverna autóctona, supone una dejación de reivindicaciones de autogobierno que deberán ser tratadas en otros foros y en otras ocasiones.

Pues bien, como decía, la caverna madrileña anda colérica con los catalanes pero estos días andan relativamente contentos al creer haber hallado una inmejorable munición contra los separatistas tras la aplicación de un nuevo impuesto a las bebidas azucaradas que, según dichos cavernícolas, supone un grave perjuicio para los ciudadanos catalanes que se ven estrujados por los insaciables dirigentes secesionistas que necesitan de recursos para su alocada aventura soberanista y también porque supone un agravio comparativo con respecto al resto de españoles que disfrutan de unos refrescos más económicos.

2017-04-30

¡Sonría, por favor!




Un año más, el 1 de mayo, día de los trabajadores, es el elegido por la Mancomunidad Enirio-Aralar para abrir el acceso de los ganaderos a los pastos de montaña de la sierra de Aralar y valiéndose de este hecho, se suele organizar todo una jornada de actos, eminentemente festiva, con la que se pretende visualizar y socializar la labor de los ganaderos y la importancia que los pastos de montaña mancomunales tienen para los ganaderos que complementan con los pastos de montaña el aprovechamiento que durante el resto del año hacen de sus pastos propios en la parte baja de los valles. Conviene aclararlo para comprender que todo ello, el valle y la montaña, los prados mancomunales y las praderas particulares de fondo de valle, conforman un único conjunto que es inseparable y que por lo tanto, debe ser tratado como un todo.
Por otra parte, una vez más, una cadena de distribución, MAKRO para más señas, en su centro de Oiartzun, ha vuelto a jugar sucio con la leche y ofertarla a un precio tan bajo que impide la justa retribución del conjunto de la cadena de valor, especialmente, la retribución del sector ganadero.
Recordarán que el conjunto de la cadena láctea española (productores, industria y distribución), salvo excepciones como la cadena que nos ocupa, firmaron en otoño del 2015 el “Acuerdo para la Estabilidad y Sostenibilidad de la Cadena de Valor del Sector de Vacuno de Leche”, donde entre otras muchas cuestiones se incluía la no utilización de la leche como producto gancho para dejar de banalizar un producto tan importante para nuestra alimentación y por otra parte, promover una serie de acciones que permita mantener el valor del producto en los primeros escalones de la cadena de valor, pero según parece, la cadena distribuidora en cuestión además de permitirse el lujo de quedarse fuera del acuerdo, incomprensible por otra parte, ha decidido estrujar aún más a los ganaderos y así, mientras por un lado, promociona su campaña de producto local, por otra parte, hace la puñeta al sector de vacuno de leche.

2017-04-23

Diálogos valencianos



A la vuelta de unos días de descanso con motivo de la Semana Santa y con un país plagado de turistas, ¡menos mal que seguimos en crisis!, la alegría me ha llegado a través de los medios de comunicación al conocer que un juzgado ha condenado a una turista, catalana para más señas, cuyo perro, suelto, atemorizó a un nutrido rebaño de ovejas en Otsagabia y provocó la consiguiente estampida que se saldó con 12 ovejas muertas, 27 desaparecidas y 141 abortos. La sentencia, por lo reflejado en la prensa, destaca la actitud de su propietaria que además de mostrar un desinterés por los daños ocasionados y desprecio por el enfado del pastor, incluso llegó a manifestar que Navarra, como comunidad que quiere vivir del turismo, debiera asumir como algo normal el incidente ocurrido.

Pues bien, toda persona que haya caminado o estado al lado de un rebaño sabrá que las ovejas son muy miedosas, huidizas, gregarias y tan alocadas que apoderadas por el miedo son capaces de cualquier cosa, incluso, de tirarse por un barranco o a un rio y ahogarse, por lo que no nos debe extrañar nada el lamentable resultado del incidente perruno. No es ni el primero ni el último perro que suelto hace una avería en la hacienda ganadera más cercana, ni es el primer ni último turista, paseante, montañero, cazador, etc que, con perro o sin él, como Pedro por su casa, dejando abiertas las vallas o cierres que el ganadero tenía cerradas, muestra una actitud de sorpresa, cuando no desprecio hacia el borono de pantalón mahon y camisa de cuadros con txapela, por el enfado que el propietario de los terrenos le muestra por el simple hecho, por la tontería de andar con el perro suelto, dejarse la valla abierta tras su paso o alimentarse (además de llevarse unas cuantas para casa) con una sabrosas manzanas. “¡Fíjate cómo se ha puesto por una chorrada! es la exclamación más habitual en boca del paseante al considerar que él está en posesión de todos sus derechos puesto que se encuentra en el monte que, según sus coordinadas mentales, es de todos.

Por ello, creo que esta sentencia es doblemente positiva para el sector primario ya que recoge lo perceptible (muertes, desaparecidos, desprecio del turista, etc) pero también lo imperceptible, y en muchos casos difícil de demostrar, como son los 141 abortos en el ganado. En definitiva, una sentencia ejemplarizante para muchos paseantes en territorio ajeno y muy a tener en cuenta por el sector ganadero.

Territorio ajeno no, pero sí alejado de mis ocupaciones habituales, como el Simposio al que acudí a Valencia titulado “Diálogos sobre nutrición y sistemas alimentarios sostenibles” organizado, entre otros, por la Universitat Politécnica de Valencia (con el liderazgo del catedrático y amigo José María García Álvarez-Coque) y el auspicio de la FAO y del Pacto de Política Alimentaria Urbana de Milán (MUFPP) y en el que colaboré como moderador de un Panel sobre Gobernanza de los sistemas alimentarios.

Al acercarme a este territorio, cuando menos, desconocido, mi actitud quiso ser, primeramente, de respeto y de curiosidad por conocer el motivo por el que un centenar largo de ciudades y urbes deciden reflexionar sobre el hecho de la alimentación en sus ciudades y tras la firma del MUFPP, se comprometen a “trabajar para desarrollar sistemas alimentarios sostenibles,inclusivos, resilientes, seguros y diversificados, para asegurar comida sana y accesible a todos en un marco de acción basado en los derechos, con el fin de reducir los desperdicios de alimentos y preservar la biodiversidad y, al mismo tiempo, mitigar y adaptarse a los efectos de los cambios climáticos”. ¡Ahí es nada!

En los Diálogos recién acabados se ha debatido sobre los desafíos y las oportunidades de una alimentación sostenible para los territorios. Un simposio cuyas conclusiones y propuestas se aportarán a la Cumbre anual y Encuentro de Alcaldes de las Ciudades signatarias del Pacto de Milán que tendrá lugar del 19 al 21 de octubre de este mismo año, también en la capital valenciana que fue declarada por la FAO como Capital Mundial de la Alimentación en este año 2017 y a la que estarán invitados, entre otros muchos, los alcaldes de Bilbao y Vitoria-Gasteiz, signatarios del Pacto de Milán.

Que ciudades como las mencionadas y otras cuantas urbes como Nueva York, Nairobi, Chicago, México city, Pekin, Kioto, etc me merecen el máximo de los respetos por haber situado la alimentación, no sólo como definición abstracta sino como una de las materias principales de su agenda política a nivel municipal y es por ello que observo con sumo interés los numeroso planes, estrategias y compromisos que éstas y otras ciudades (no quisiera acabar sin mencionar los esfuerzos de Donostia con su Cluster GUZTIONA) están adquiriendo en pro de una alimentación sostenible para su población.

Por lo que a mi respecta, el Panel que yo moderaba en dicho Simposio era sobre la gobernanza de los sistemas alimentarios y si bien las numerosas visiones destacaban, lógico por otra parte, la participación como elemento aglutinador de los diferentes agentes de la ciudad y la colaboración entre agencias y departamentos diversos de los ayuntamientos, creo constatar que aún son muchos los municipios en los que no hay una verdadera asunción del compromiso, que brilla por su ausencia un enfoque transversal de la cuestión alimentaria y por extensión, un consiguiente reconocimiento y/o visibilización de dichas responsabilidades políticas a través de la creación de un consejo alimentario y de su proyección externa en la persona de un responsable político de rango superior.

Quizás sea pedir demasiado, como dice el dicho “contra el vicio de pedir, está la virtud de no dar”, o quizás sea por desconocimiento. Yo por mi parte, les anticipo mi interés por aprender y colaborar.

Xabier Iraola Agirrezabala


2017-04-09

Un adiós y un hasta luego




Escribo estas líneas con el cuerpo raro y  el ánimo fastidiado pero con la mirada esperanzada en un futuro cercano donde la banda armada ETA dejará de tutelar nuestras vidas y arruinar el presente y futuro del colectivo que conformamos el pueblo vasco.
Es un adiós esperado, deseado, necesitado. Lo necesitamos, yo al menos, como el respirar porque aunque estos pocos últimos años la banda dormitaba, según parece, una vez desarmada, la banda procederá a disolverse. Al menos es lo que esperamos la inmensa mayoría de vascos y por ello, a pesar del alivio que me proporciona el anuncio del desarme, quiero dejar bien patente que ni quiero ni puedo hacer el menor gesto que ellos, y sus admiradores, lo acojan como un simple reconocimiento, agradecimiento o algo parecido a la decisión que, finalmente, felizmente, han adoptado.
ETA, como siempre, anda tarde y su intento de pasar página de la forma más digna posible, involucrando a determinadas gentes bienintencionadas no genera en mi interior ningún sentimiento positivo hacia ellos, los terroristas. Bastante daño nos han hecho durante décadas y a mí personalmente, además de asesinar a mi amigo Juan Mari Jauregi, me han marcado tan profundamente que, precisamente por eso, quiero hacer público mi mayor desprecio hacia ellos. Les perdono, a ellos y a sus admiradores, pero olvidar, no olvidaré nunca.
Dicho lo dicho sobre el adiós de ETA y rogándoles por anticipado el perdón por incluir cuestiones políticas como éstas en un artículo de opinión sobre cuestiones agroalimentarias (en caso de haber callado hubiese literalmente, reventado), me quiero referir a la Conferencia sobre la PAC (Política Agraria Común) post 2020 que se celebró en Madrid los días 27 y 28 de Marzo como un hasta luego, largo y extendido en el tiempo, donde nos esperan unos cuantos años de interminables debates y reflexiones sobre la orientación que deben adoptar las autoridades europeas (Parlamento, Comisión y Consejo) sobre la única política realmente común en el viejo y griposo continente europeo.

2017-04-02

Bicarbonato a tutiplén


 No hay texto alternativo automático disponible.
Cada uno de nosotros tiene sus ideas, querencias y fobias particulares y por ello me extraña que mis seguidores críticos, que los tengo, se empeñen en subrayar en los comentario que envían mi particular fobia hacia los grupos ecologistas y/o conservacionistas cuando lo que realmente pretendo es, insistentemente además, es ensalzar y poner en valor el papel de los verdaderos ecologistas y/o conservacionistas que no son otros que los baserritarras.

Con todo el respeto que se merecen todas las personas que trabajan en pro de un fin positivo, creo que los baserritarras, agricultores, ganaderos y forestalistas, hacen bastante más, con el sólo hecho de trabajar la tierra y la cabaña ganadera como lo vienen haciendo desde hace un porrón de años, bastante más decía que estos nuevos advenedizos que ponen el foco sobre los bichos y dejan fuera de su mirada lo más importante, el ser humano, en este caso, que vive y trabaja la tierra. Tal es la desfocalización de esta gente y tal el abundante tiempo libre que disfrutan que, al menos en el caso que nos trae de cabeza este último año, la ganadería en la Sierra de Aralar (otra de mis querencias), lo dedican a impulsar concentraciones, recogida de firmas, mociones en ayuntamientos, etc aún a sabiendas que las decisiones ya están adoptadas por los representantes democráticos, en tiempo y forma previstas en la legislación.

Pero hablando de fobias, últimamente estoy notando que a semejanza de la Patiño en Sálvame, se me hincha la vena del cuello al oír las andanzas de algunas personas con sus mascotas, en este caso perros, que van ganando presencia en nuestras calles, adquiriendo un creciente peso en nuestras vidas y tal es el extremo al que hemos llegado que, incluso, hay gente que se atreve a decir que los perros son personas, no humanas, pero personas. Imagino que con el tiempo, más temprano que tarde, que estas nuevas personas alcanzarán un nuevo status y consiguientemente obtendrán, o mejor dicho les daremos, los derechos hasta ahora rerservadas a los seres humanos. ¡Tiempo el tiempo!

No crean que estoy desvariando, conozco casos de personas que se alimentan básicamente de productos de marca blanca que adquieren pienso de marca para su perro y tal es así el desnorte que vivimos que estos últimos días, la organización agraria AVA-ASAJA de Valencia ha denunciado la actuación de la cadena ALCAMPO, convencidos de que hay consumidores dispuestos a rascarse más el bolsillo por su perro  que por sí mismo, al ofertar a sus consumidores el arroz de los perros un 16% más caro que el destinado a los humanos. ¡Osea, el acabose!

Dentro de mis querencia, igualmente, están aquellos otros que rechazan la actividad forestal y la generación de actividad económica a través de una gestión controlada y sostenible de nuestros bosques a los que, imagino no les habrá gustado nada el bombo y platillo que han logrado dos noticias como la construcción de un bloque de viviendas de protección oficial en Hondarribia con su estructura elaborada íntegramente con madera de pino radiata (especie arbórea equiparable al mismísimo Lucifer) de nuestros montes y por otra parte, no menos importante, el caso de éxito de la empresa azpeitiarra Muebles LUFE que elabora toda su gama de muebles, también, con madera de pino radiata, igualmente, de nuestros montes.

Me puedo imaginar a los detractores de la actividad forestal, que los hay y muchos, tomándose un combinado de bicarbonato, manzanilla y almax para combatir la acidez estomacal generada por estas noticias positivas provenientes del pino radiata pero a mí, personalmente, ambos casos, me han dado una gran alegría y por ello quiero felicitar a sus protagonistas, en el caso de las viviendas al Gobierno Vasco por su valentía al impulsar un ejemplo que deber ir extendiéndose a otras promociones y en el caso de los muebles, chapeau por la familia Arrillaga que, tras varias caídas, ha encontrado el camino del éxito. Por cierto, valga como detalle que según me cuenta un amigo azpeitiarra que en la cuna de San Inazio, la principal, o al menos una de las principales empresas es la empresa ELMUBAS (antigua Piensos Bastida) que se dedica a producir, ¡cómo no!, pienso para mascotas.

Finalizo mi filípica con otro de los temas que integra el catálogo de querencias y fobias, la Política Agraria Común europea, la popular PAC, que me viene a la mente por el bombo mediático que ha obtenido la celebración en Madrid de la Conferencia “Construyendo la PAC del futuro post 2020” dónde se ha reunido lo más granado del sector primario, empezando por los representantes de las organizaciones agrarias y cooperativas, pasando por diversas entidades vinculadas a la actividad primaria para finalizar con las diferentes autoridades autonómicas (en nuestro caso, el viceconsejero Bittor Oroz) y la ministra Isabel García Tejerina y el comisario europeo del ramo, Phil Hogan.

Les dejo el apunte de la celebración de este importante encuentro que todo el sector ha mirado y posteriormente analizará con más detenimiento, sin entrar en harina porque todavía tengo que releer y volver a escuchar las palabras allí lanzadas, tomarme el consiguiente bicarbonato para hacer frente a la acidez que seguramente me generarán, pero con el aviso, o amenaza según se mire, de abordarlo muy próximamente.

Xabier Iraola Agirrezabala



2017-03-26

Sudar la camiseta propia



A finales del mes de febrero, acudí a la Escuela de Pastores del caserío Gomiztegi en Arantzazu a la presentación de los proyectos de 14 jóvenes que bien querían dar relevo generacional a sus explotaciones familiares o complementar y diversificar lo existente bien ansiaban iniciar la andadura de una nueva explotación sin tener más alforjas que la ilusión por emprender algo propio en un sector ovino-caprino (me extrañó la importante presencia de proyectos caprinos). Para mí, personalmente, a sabiendas que algunos de ellos quedarán en el camino, es un acto entrañable y que, sectorialmente, me carga mucho las pilas al comprobar que todavía hay gente cuyo horizonte está asentado en las montañas y en el mundo primario y por ello, espero que todos ellos tengan éxito en sus proyectos.
Pues bien, mientras volvía de Arantzazu y sorteaba con mi coche vintage, emocionado con la cinta de rancheras amorosas de la poderosa Paquita la del Barrio, las endemoniadas curvas que nos bajan del Santuario a Oñati, buscando algún sitio donde comer algo, me asaltaba la misma pregunta que años anteriores, ¿qué tiene el pastoreo que hace que atrae a bastantes jóvenes hacia este sector productor-elaborador de queso?
Por otra parte, recientemente, tuve una reunión en Getaria y pude comprobar que, igualmente, en el sector txakolinero también existe un importante número de jóvenes que han decidido coger el relevo de la bodega familiar, que se han formado convenientemente como ingenieros agrónomos, enólogos o en gestión de empresas y que han emprendido un ilusionante camino de mejora e innovación en sus propias explotaciones. Pues bien, a la vuelta, nuevamente, sobre mi cabecita de ajo rondaba la misma pregunta, ¿qué tiene el mundo del txakoli que resulta atractivo para los jóvenes tanto del propio sector como de fuera del mismo?
No descubro el Cantábrico si les digo que el sector primario, en todo el mundo mundial pero con más fuerza en áreas y regiones como la nuestra donde el sector agrario compite por la mano de obra joven con otras numerosas y cercanas propuestas laborales, vive un grave problema de envejecimiento de la población activa y una acuciante falta de relevo generacional bien sea por no saber enganchar a los jóvenes de la propia explotación bien sea por no saber atraer a nuevos jóvenes “de la calle” (traduciendo a golpe de diccionario la expresión vasca de “kalekumeak”). Por esto mismo, sigo dándole vueltas a la cosa y caigo en la cuenta de la importancia de jugar con su camiseta propia.

2017-03-19

Abro comillas, cierro comillas


Tras aceptar la propuesta, cuelgo el teléfono y comienzan a temblarme las piernas al caer en la cuenta, inconsciente de mí, que había aceptado un reto que superaba con creces mis capacidades pero, osado o inconsciente que es uno, así fue cómo acepté la llamada de Joxemari Aizega, director del Basque Culinary Center, invitándome a participar en una Jornada para los alumnos de segundo grado con el objetivo de hacerles llegar las reflexiones del sector agrario a esos jóvenes que en un futuro cercano trabajarán en sus establecimientos con los productos agrarios.
Llegó el fatídico día 18 de enero y al entrar en un paraninfo petado de jóvenes pertrechados con sus portátiles y con el Google activado para ir consultando nuestras referencias pero también para pillarnos en renuncio o con mentirijillas y/o inexactitudes, vuelve a asaltarme el temblor de piernas al comprobar que mi mensaje era tan breve como directo y no era otro que, sean ustedes protagonistas de una cocina con personalidad, con raíces y autenticidad porque para ser un cocinero-fotocopia más en la jungla de la cocina low cost, tampoco creo yo que haya que pasar por la Universidad de la Gastronomía.
En un mundo globalizado donde las personas viajamos constantemente, algunos más que otros por cierto, donde los productos y/o materias primas vuelan de un rincón a otro del globo y donde las modas impuestas, o al menos impulsadas, por medios de comunicación, famosos, cine, etc. nos hacen que frecuentemente optemos por degustar platos exóticos totalmente ajenos a nuestra cultura, en mi humilde opinión, la mejor forma de que un cocinero escape de los aspectos perjudiciales de la globalización es ser auténtico y vincularse a la tierra en la que vive.

2017-03-12

A perro flaco, todo son pulgas



Del 2 de febrero hasta el 2 de mayo estará abierta de brazos la Comisión Europea para recibir su opinión sobre la reforma de la PAC post 2020 y así, en base a la opinión de miles de personas, asociaciones, entidades y lobbies, conformar lo que será el documento de partida para asentar las bases de la política agraria del futuro.

 

El cuestionario, que consta de 30 preguntas, es un documento amplio que aborda diferentes e importantes cuestiones como pueden ser el aumento de la capacidad de recuperación del sector agrario para hacer frente a futuras crisis, la mejora de la red de seguridad, los pequeños agricultores, cambio generacional, acceso al crédito y cuestiones ambientales y climáticas en el marco de los acuerdos celebrados a nivel internacional.

 

Como se podrán imaginar el acceso público a este cuestionario permite que se acerquen al mismo tanto favorables como acérrimos detractores de la PAC y enviando miles de cuestionarios, por muy repes que sean, se intentará influir en la decisión final. Por ello, no me ha extrañado nada saber que en las dos primeras semanas ya han sido recibidos 10.000 cuestionarios rellenados y, ¡lo que te rondaré morena!, si nos atenemos que colectivos ambientalistas, animalistas y otras gentes ya han comenzado a dar golpes al avispero con el firme propósito de llevarse el ascua a su sardina.

 

Quiero imaginar que los colectivos agrarios (sindicatos, cooperativas, interprofesionales, denominaciones, etc.) y los responsables políticos del ramo ya habrán empezado a calentar motores para una batalla que pinta, cuando menos, larga y dura y por ello, quisiera aprovechar esta tribuna para sacudir la habitual pereza del sector primario y animarles a que participen haciendo llegar su opinión, inquietudes, necesidades y miedos a los mandamases europeos.

 

Ahora bien, cuando nos sentemos frente al cuestionario, debemos ser conscientes que nuestra opinión es importante pero, siendo realistas, debemos caer en la cuenta que el especial momento que vive Europa no es el marco idóneo para una reflexión serena sobre la PAC para el próximo decenio.



2017-03-05

La lista de mi mujer



Me tengo que enterar quién es el gurú publicitario de la banda Hazteoir.org porque, sin entrar en el meollo del debate sobre las burradas que estos ultras difunden, hay que reconocerle la eficacia de la campañita de marras ya que, sin haber arrancado el motor del autobús, todo quisqui conoce que existe una asociación de ultracatólicos que se llama Hazteoir.org, hasta entonces desconocida para la mayoría de los mortales, y que dicha asociación pretendía impulsar una campaña de la que, obviamente, visto el éxito propagandístico del follón mediático organizado, deberán descontar la partida destinada al combustible porque, queriendo o sin quererlo, todo Dios (nunca mejor empleado) se ha enterado de su mensaje y además, como decía, sin siquiera arrancar el motor del autobús.

Una vez que logre el móvil del gurú en cuestión se lo voy a pasar a los responsables del sector lácteo en su conjunto (productores, cooperativas, industriales, etc) para que promuevan una campaña, cuando menos tan exitosa como la del autobús, para promover el consumo de la leche porque como se podrán imaginar el consumo de la leche desciende, lenta pero imparablemente y así , tomando como referencia los últimos datos aportados por la Interprofesional Láctea (INLAC), podemos constatar cómo el consumo de leche ha descendido un 4,3% en el periodo 2011-2015 pasando de lo 3.419 millones de litros de 2011 a los 3.271 de 2015 y si acercamos la lupa, para más INRI, comprobamos que mientras la desnatada y la semidesnatada suben un 1% y un 2,7% respectivamente, por el contrario la leche entera bajó un 17,1%. En Euskadi la cuestión es igual de preocupante y así tenemos que consumimos 155.899 litros y un consumo per cápita de 77,7 litros /año por lo que nos situamos en el undécimo puesto de un total de 17 comunidades autónomas.

La verdad sea dicha los datos no me extrañan nada y se ajustan a lo que perciben mis pituitarias ya que en mi entorno es bastante habitual que todo aquel que se vea aquejado de dolor de tripas, estreñimiento, dolores musculares o cualquier chorrada acabe aconsejado por su naturista, homeópata o medico para que deje de consumir leche de vaca y se les reorienta hacia leches sin lactosa o, lo que es peor, hacia otras bebidas vegetales que ilegalmente son comercializadas como leche de soja, almendras y sursuncordas. Por ello, es de agradecer el oportuno acto promovido por Albaitaritza en Iruñea-Pamplona donde médicos, nutricionistas y deportistas subrayaron la importancia de consumir leche, entera y pasteurizada a poder ser, para mejorar nuestra alimentación y con ello, nuestra salud.

También les voy a pasar el móvil del gurú de los del autobús a los de la megagranja de Soria, ...


2017-02-26

El cerdo de Bilbao



Visito casi semanalmente a mi familia política por lo que no les resultará difícil comprender que tanto mi coche como yo podríamos hacer este viaje, de Legorreta a Bilbao, casi con los ojos cerrados. Como diría aquel, es el peaje (además del de la autopista) que tengo que abonar por la machada de haber logrado que una bilbaína de pro acepte vivir en un pueblito como el mío.

Pues bien, en uno de estos viajes que aprovechamos para traer cargamento de tuppers y devolver los vacíos, ojiplático me quedé al observar cómo una señora paseaba por la calle con un cerdo vietnamita atado con su correspondiente collar como si fuese un perro y aunque reconozco que, aunque habitualmente suelo despotricar del trato dado a los perros, ya me he habituado a ver los perros con su gabardinita o su abriguito para combatir el frío de la calle (no vaya a ser que se enfríen al salir del confort del termostato en el hogar familiar) pero, mecagüen sos, lo del cerdo alteró todos mis adentros y me puso de tal mala leche que no tengo más remedio que contarlo públicamente para aminorar mi dolor interior.

Soy consciente que la sociedad ha cambiado y en cierto modo, debe cambiar. Ahora bien, creo que esta tendencia de humanizar los animales, tratarlos como si fuesen bebes y de paso, dotarles de derechos, en mi opinión, exclusivos de los humanos, como decía, creo que nos estamos pasando varios pueblos y este trato “in-humano” a los animales es, a mi entender, la base sobre la que se está construyendo el muro de incomprensión que crece imparablemente entre la parte rural y la parte urbana que, sí o sí, conviven en esta sociedad moderna.

2017-02-19

El indulto de la vaca Carmen


Nel, es un joven pastor asturiano que gobierna su rebaño en la majada de Soñin en los Picos de Europa donde se dedica a elaborar queso de Gamoneu. Pues bien, este joven pastor ha logrado ser tod un fenómeno viral en las redes sociales al difundir una serie de videos donde con un lenguaje coloquial, hasta en algunos momentos vulgar, tirando de un extenso repertorio de palabrotas y cagándose hasta en lo más barrido, relata una serie de temas que van desde anecdotas cotidianas de la gente del campo hasta la más feroz crítica a ciertos montañeros, a los “pisapraus” y, cómo no, a los excesos de la administración y de sus responsables políticos.

Entren en Facebook y podrán acceder a su perfil (Nel Cañedo), que cuenta con más de 12.000 seguidore y donde cuelga sus opiniones y videos que, dicho sea de paso, apasionan encendidamente y recaban la adhesió de la gente del campo que se ve, en cierta forma, identificada con el mensaje con que este deslenguado pastor incendia las redes sociales y que se expande por los guaxaps del sector más rápido que la polvora.

En sus videos, en los que hasta nos deleita con su destreza gaitera, Nel clama contra lo que él considera abusos y desprecios que sufren los profesionales del campo y especialmente duro aparece en un video donde critica el sacrificio obligatorio de todo el rebaño de vacas al que fue sometido el ganadero cántabro Fidel González por un positivo en una única vaca que, por cierto, ha generado una inusitada solidaridad entre los miles de personas que han visto cómo Fidel estallaba en sollozos cuando su rebaño era dirigido al matadero y él, obviamente, a la ruina familiar.

La rabia contenida de Fidel provocó un estallido de impotencia en el sector al comprobar que otra vaca, igualmente positiva por brucelosis, ha cosechado un desigual trato por parte de las autoridades de la Comunidad Autónoma de Madrid que ha “indultado” a la vaca Carmen que se encontraba en el Santuario de Animales Wings of Heart de Madrid y que, a consecuencia de una intensa campaña de movilización de los colectivos animalistas, ha logrado en poco más de 24 horas, que la causa "Evitemos que la Comunidad de Madrid mate a la vaca Carmen" recabe 70.866 firmas en la plataforma Change.org y así, se ha librado de ir al matadero, mientras el rebaño completo de Fidel, un simple ganadero que -al parecer- no merece el apoyo de los animalistas disfruta de la vida del más allá.

Este simple pero escandaloso ejemplo no hace másque reflejar....

2017-02-12

De Vista Alegre a Vista Triste



Este fin de semana, dos partidos de ámbito estatal como PODEMOS y PP celebran sendos congresos coincidentes en el mismo finde porque los primeros querían que la gente, a través de los medios de comunicación, les visualizase como la auténtica alternativa progresista al monolito conservador representado por el PP.

Pues bien, a los podemitas les ha salido el tiro por la culata y llegan a su cónclave en Vista Alegre con menos alegría de la esperada y dando un triste espectáculo de luchas cainitas por el poder interno que, más allá de quien obtenga el poder finalmente, era algo más propio de otros partidos viejunos pero para nada en un partido joven como el suyo. Los del PP, por contra, llegan al cónclave instalados en Moncloa, con numerosos casos de corrupción ya amortizados electoralmente pero con las nuevas sentencias de Gurtel en las portadas de los periódicos y con una paz interna que ya quisieran para sí, los moradores del coso taurino.

Paz interna y alegría fueron las notas destacadas del cónclave agrario que celebró la organización agraria ENBA (en la que trabaja el abajo firmante) la semana pasada que, reunidos para celebrar su vigésimo quinto aniversario, lograron concitar un importante número de personas que supieron combinar los actos ordinarios de toda asamblea de organización de patronal (patronal agraria de autónomos y microempresarios) con la reflexión sobre el futuro de la actividad agrícola en un futuro cambiante (imprevisible, diría yo, si tenemos en cuenta al impresentable de Trump) de la mano del catedrático José María García Alvarez-Coque para acabar con una sencilla pero emotiva celebración donde las autoridades del país, tanto el diputado general de Gipuzkoa, Markel Olano, como el Lehendakari de Euskadi, Iñigo Urkullu, subrayaron el respaldo institucional al sector agrario y al mundo rural en general. La celebración, como todo acto autóctono que se precie, se remató en torno a una mesa y más concretamente, en la sidrería Eula de Urnieta que dirige magistralmente Aitor Iguaran.

Subrayo, especialmente, lo de paz interna porque la tranquilidad reinante dentro de la organización y el trabajo continuado en una línea coherente en pro del sector agrario profesional y mantenida en el tiempo ha conllevado un reconocimiento tanto social como sectorial que ha desembocado en un clima de entendimiento y normalización con la organización origen, EHNE, que tanto nerviosismo provoca en ciertos estamentos y esferas políticas habituadas a la debilidad de las organizaciones a consecuencia de sus peleas y desgaste por enfrentamientos y política del pin-pam-pum entre “hermanos”.

2017-02-05

¡Otro gallo cantaría!

Resultado de imagen de otro gallo cantaria

Realmente nadie le conoce, incluso me atrevo a decir que no se conoce ni él mismo pero no me negarán que en estos últimos meses se nos ha hecho tan familiar que no hay conversación, sea en consejos de administración, foros políticos o tabernas de pueblo, donde el centro de la dialéctica no sea el temible Donald Trump.

Trump, de una forma burda y haciendo gala de un matonismo infantil, ha hecho de su patrioterismo económico una de sus principales banderas y el proteccionismo, gestionado a través de amenazas directas y personalizadas, empresa por empresa, caso por caso, está haciendo que algunas empresas plieguen velas y echen para atrás los proyectos de inversión que tenían en el exterior para volver a casa y así, de paso, calmar la fiera con tupé.

Dicen que no hay nada más peligroso que un malo listo y por ello todo el mundo anda acojonado por las consecuencias o represalias que este imprevisible mandamás pueda adoptar ante las críticas de cualquier empresa, organización o país y como lo único que no se pega es la hermosura, parece ser que la melodía del proteccionismo ha caído en gracia en otros muchos sitios y sectores hasta ahora firmes defensores del libre comercio.

En Euskadi, salvadas las distancias y aunque sólo le conozco de sus apariciones públicas, el presidente de la patronal bizkaina Iñaki Garcinuño ha levantado un cierto revuelo cuando en el transcurso de un acto ante los medios, más concretamente en la presentación del Informe de Coyuntura del inicio de año, planteó configurar un “marco vasco de relaciones comerciales” en el que tanto la administración como las grandes compañías prioricen a proveedores de la CAV. 

2017-01-29

Yo no soy tonta



Desconozco si la esposa de Barcenas ha sido contratada por una famosa marca de tiendas de electrodomésticos cuyo eslogan es “Yo no soy tonto” pero me reconocerán que su clamoroso “Yo no soy tonta” ha resultado demasiado sorprendente en una persona que considero de un cierto nivel cultural, suficiente al menos, para caer en la cuenta si en el establecimiento que estaba era un banco o era un pub.
Quizás los bancos suizos queriendo agasajar, se pasan cuatro pueblos con el atrezzo y los detalles y es cierto que les resulte difícil discernir si están en un vulgar banco, ejecutando una mundana transacción monetaria aprovechando que esquiaban por los Alpes, o si estaban en un local de moda donde les agasajaban con champan y caviar como gente VIP que son.
Algo parecido les ocurre a muchos consumidores que son tratados como tontos cuando acuden a su establecimiento de referencia y confiados por la trayectoria ejemplar de dicho comercio, pasean el carrito por los pasillos donde son reclamados por una variopinta amalgama de trucos y en algunos casos, especialmente aquellos que optan por el producto local, son atraídos por los colores de las numerosas ikurriñas que pueblan las estanterías y ocurre que, a veces, no tan infrecuentemente como alguno desearía, la persona encargada de colocar ikurriñas se emociona, se viene arriba, y acaba colocando la crucífera bandera sabiniana hasta a las bandejas de carne alemana. Soy consciente que en algunos casos es un error puntual fruto del despiste de algún empleado pero es bastante corriente observar grandes carteles publicitarias y/o señalización de producto local aún a sabiendas que el producto local escasea o, al menos, ocupa bastante menos de lo señalizado.
Ahora bien, yo suelo utilizar una expresión, cuyo copyright es mío, donde digo que “soy tonto y de pueblo, pero no el más tonto del pueblo” y por eso mismo, al igual que caigo en la cuenta que la esposa de Bárcenas nos miente y toma como estúpidos al resto de la humanidad, soy de la opinión que nos toman por tontos aquellos que embolsan pimientos verdes con nombres vascófonos aún siendo de Marruecos, nos ofrecen queso ahumado tipo idiazábal aún siendo de Castilla o aquellos otros que nos venden espárragos con nombres bien navarros aún siendo chinos o peruanos.

2017-01-22

El Parque del oso Yogui





El oso Yogui es un simpático oso que vive en el imaginario parque de Jellystone que, como rápidamente habrán deducido, es una variante ficticia del parque nacional de Yellowstone que, según narran los que lo han visitado, es un vasto territorio protegido exento de población local y por lo tanto, un territorio virgen para que la flora y fauna, nunca mejor dicho, paste a sus anchas.

En nuestro pueblo son numerosas las personas y colectivos, algunos por emular lo que han visto en películas o documentales y otros, porque así lo ansían, que pretenden que nuestros espacios naturales protegidos sean gestionados a semejanza de Yogui-enea, olvidando, premeditadamente creo, que la normativa ambiental vigente, tanto la propia como la europea, recoge una serie de figuras de protección, en este caso el Parque Natural, donde junto a la protección de sus valores naturales (fauna y flora) y hábitats se permiten los usos y costumbres tradicionales y la explotación de sus recursos, praderas y bosques.

Osea, conviene por tanto aclarar que cuando hablamos de un Parque Natural aquí no estamos cometiendo pecado alguno si alguien pretende gestionar el territorio con su ganado o si quiere aprovechar los recursos forestales y por ello, creo que aquellos que apelan a un Parque virgen, intacto y sin actuación humana quieren inducir a error al resto de la población pues son sabedores que este planteamiento virginal es contrario a la vigente normativa medioambiental.

Como se imaginarán, todo este preambulo va encaminado a hablar, ¿otra vez? pensará mi amigo Jorge, del Parque Natural de Aralar (terrenos públicos propiedad de los ayuntamientos de la Mancomunidad de Enirio-Aralar y el resto, terrenos privados) y la polémica generada alrededor porque en este último mes han ocurrido dos hechos muy notables para los ganaderos de Aralar, el primero, la celebración de la Junta de la Mancomunidad de Enirio-Aralar el 20 de diciembre y , el segundo, la comparecencia de la sociedad Aranzadi en Juntas Generales el 13 de enero.

Voy por partes. ....